Debe ser que soy aceptado…

Hora de inicio: 12:58 am
Música de fondo: Sonidos de limpieza después de una fiesta en mi casa
Estado: Sin sueño

Salí del closet dos veces. Uno a los 16, mientras aún cursaba el penúltimo año de colegio y otra a los 19. En el colegio yo me le mandé a un chico que me gustaba, terminaron por suspenderme y así mi familia se enteró, el hijo cuasi modelo era suspendido, la razón: le gustan los chicos. Con el paso del tiempo e idas u venidas al psicólogo terminé negándome a “tratarme” más, ni mucho menos a tratar del tema. Pero a pesar de todo seguía con mi vida gay. No puedo decir que a escondidas, pero aún si me preguntaban yo negaba rotundamente y simulaba ver chicas. Yo estaba seguro de mi sexualidad, aunque en esa época yo me definía bisexual.

A los 19 años yo salía con una persona, un día llamé a su casa y en resumen, no muy exacto, su madre amenazó con hablar con mi familia. Algo que yo había tenido en claro siempre era: quien le dirá a mi familia seré yo primero, nadie me puede ganar la primicia. Llegando a mi casa me senté frente a mi mamá y entre lágrimas le dije: soy gay y quiero vivir mi vida así.

Han pasado casi 5 años de esa época. Mi familia me acepta totalmente, acepta mis decisiones, aunque creo que es mucho más resignación que aceptación (quizá). Quizá sea porque mi familia está compuesta por una gran cantidad de mujeres y en definitiva las mujeres aceptan más a un amigo – hermano – sobrino – primo – tío – hijo gay que cualquier hombre de la misma familia.

Algunas veces llega al colmo. Como hoy. Cumpleaños número 3 de mi sobrina. Mi hermana y cuñada siempre mandan chistes sobre su servidor. Algunas veces me palteo con la situación, pero ya he comenzado a asimilarlo y hasta yo mismo me mando cosas. Mi mamá incluso hace poco me bromeó de una forma bastante fuerte para ser mamá. Yo estaba padeciendo de faringitis:

  • Yo: El médico me ha dicho: no trago, no condimentos, no cigarro…
  • Ella: No SEXO ORAL!

Yo sólo atiné a reírme y mis hermanos que estaban al lado, lo mismo. Sé que debería agradecer por tener la familia que tengo, pero algunas veces se pasan, ¿no?

Creo que ahora soy yo quien debe aceptarlos tal y como son.

Il Gran Finale: 1:22 am

Luigi… El Malchick®

Actualizado (es decir, algo que olvidé, pero había planificado poner):

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Comenzando una nueva lectura

Hora de inicio: 10:24 pm
Música de fondo: Así fue – Juan Gabriel
Estado: Emocionado yeee

Bueno, simplemente quería dejar plantado en el tiempo que hoy a eso de las 8pm he comenza’o una nueva lectura. La décima novela de Jaime Bayly, la quinta que leo io: “Y de repente, un ángel”. Finalista del premio planeta 2005. He leído unas páginas ya y me interesa bastante, está graciosa y de una forma tan fresca de escritura hasta el momento que me atrae.

Hablando de eso, no recuerdo muy bien si mi primer libro de Bayly que leí fue “No se lo digas a nadie” o “Yo a amo a mi mami”, pero estaba recordando las sensaciones que tuve… con “No se lo digas a nadie” me sentí muy identificado y no pasa un solo momento que pase por el Parque Kennedy y no recuerde esa obra. Y ahora que lo pienso, qué hubiese sido de la obra si en ese tiempo hubiese existido el Downtown o tanta disco de ambiente de ahora.


Sólo una serie de relatos gays, pero un buen inicio

En “Yo amo a mi mami”, no estoy muy seguro, pero fue la primera vez que lloré con un libro, el final (que por cierto me malograron por spoilearme) fue tan emotivo. Sí, sí recuerdo. Esa obra era tan inocentemente tierna que lloré.


Yo lo leí con otra portada, donde aparecía la gran sonrisa pícara del autor

Y digo inocentemente tierna porque después leí “La noche es virgen”, que jodidamente excitante es esa obra!!! Y realmente me parece magistralmente escrito, tan vulgar y soez como se merecen las situaciones de sexo y drogas que ahi relatan.


Hay que tener correa pa’ leerlo eh?

Por último, “La mujer de mi hermano”. Me pareció tan patética y predecible de Jaime Bayly… al inicio… porque en un segundo me caí de donde estaba, cerré el libro. Miré la foto de Jaime, la besé y le dije: puto cabrón, te pasas, carajo! Y se volvió mi novela favorita. Y de esta me fui al cine a verla (de “No se lo digas a nadie”, no he visto ni me interesa ver la película) y prácticamente tuve función privada porque no fue nadie en el día que fui, y me pareció aburrida la película, fue demasiada expectativa para tan poco. Cambiaron la historia y la regaron… no sé que tenía que hacer Christian Meier ahí ayshhhh


¡Genial, genialísima!

Y ahora…


Intuyo que pasaré un buen momento con Jaime

Il Gran Finale: 11:20 pm

Luigi… El Malchick®