Trans

Hora de inicio: 6:33 am
Música de fondo: a mi mamá planchando
Estado: Sin sueño/Preocupado

Yo me acepté gay desde una fecha imprecisa hace unos 8 años atrás. Aunque en realidad, no recuerdo al menos, nunca me hice cuestionamientos por mi sexualidad. Pasé años buscando una definición para mi mismo. Me consideré bisexual porque me llegaban a gustar las chicas, y aún me gustan algunas, pero se que soy homosexual porque no llegaría a la cama con ninguna y la parte “-sexual” del asunto es importante para la definición; no me definía como gay porque consideraba que gay eran las locas amaneradas, pero luego me gustó la palabrita y veo al “gay” como cultura, ropa, música, arte. Soy gay.

Entre esas delimitaciones del qué eres hay una que siempre me llamó la atención, más por no entenderlo que por querer serlo: Trans (no, no me refiero a las grasas trans).

Me parecía algo incorrecto, no aceptar tu cuerpo tal y como es. Querer cambiarlo. Sentirse del sexo opuesto. Por qué, me preguntaba. Por otro lado, les echaba la culpa de la no-aceptación de nuestra comunidad y en cierta medida me daba asco y me parecía denigrante. Conocí un travesti allá por el año 2005. Me di cuenta de mi error, me di cuenta que había un factor que no había considerado en mi juicio: Son seres humanos, tan diferentes como cada persona en este mundo. Jessica es ahora casi un ídolo para mí y fue una gran ayuda en muchos momentos difíciles, además de un modelo de superación para mi.

Aún no entiendo a los transexuales o transgéneros o travestis. Pero ahora sé que son seres humanos, diferentes como todos.

Ayer encontré un capítulo de “Mujer, casos de la vida real” (sí, lo sé, que marica este pa’ andar viendo ese programa!… pero es que es bonito ps y siempre termino llorando! xD). Este capítulo tocaba justo una problemática poco común en el género trans: adopción de niños. Es algo así como un tema tabú. Con la actuación de Alejandra Bogue (ídolo trans mexicano. No la conocía hasta ayer), les dejo las tres partes del capítulo:

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Todo se reduce a química

Hora de inicio: 8:40 pm
Música de fondo: Ahora, ahora – Mónica Naranjo
Estado: Descansado

Hace unas noches atrás no pude dormir tranquilamente. Y es que me dio de esas curiosidades que no te dejan dormir hasta que las resuelves. Y una tan común como cuando los niños preguntan “¿de dónde vienen los hijos?” (aunque, particularmente, no recuerdo nunca haber preguntado eso. He tenido una infancia rara; tema de otro post xD). Me preguntaba: ¿Por qué lloramos cuando estamos tristes?

Y es que preguntarse por qué producimos lágrimas, es más que obvio que se respondería rápidamente con la lubricación y limpieza automática corporal (por eso digo: pa’ que nos bañamos si al final el cuerpo se limpia solo xD. No, mentira, yo me baño todos los días xD). Mi pregunta iba específicamente a la reacción corporal ante algo intangible, como lo es un sentimiento.

La respuesta la busqué apenas empezó la mañana y podía despertar a mamá con el sonido de la pc. Y encontré la respuesta aquí. Cito: “[…] Cada clase de lágrima contiene diferentes clases de componentes químicos y hormonas. Se ha descubierto que las lágrimas emocionales, contienen gran cantidad de manganeso y de la hormona prolactina. Llorar, produce que el cuerpo se libere de estos componentes y disminuya la depresión emocional; mucha gente ha declarado que llorar les hace sentir bien y les calma cuando están tristes, y esto es en parte debido a la química y las hormonas que liberamos al llorar. […]”

Relacioné días después con un pensamiento que tengo de mucho tiempo atrás. Si bien nuestra mente ha evolucionado (aunque aún muchas personas se muestran en demostrar lo contrario. Muchos de ellos con gran cantidad de poder: políticos, militares, religiosos, etc.), aún nuestro estado físico trabaja del mismo modo primitivo en el que trabajaban los de nuestros antepasados. Aún segregamos adrenalina en estados emocionales de miedo o furia; sustancia que nos da fuerza en los músculos, acelera el ritmo cardíaco, entre otros efectos. Aún nos alimentamos de otras especies vivas y de minerales para sostener nuestro funcionamiento. Otras cosas que hacemos como se hace en la naturaleza, al menos de los mamíferos, es sobarnos un golpe (reacción instintiva para hacer circular la sangre) o lamernos una herida (la saliva hace cicatrizar más rápido, según tengo entendido)

El amor, también un sentimiento más humano que de otra especie, funciona de manera química. Y con esto se le mata la ilusión a un romántico como yo. “Los síntomas del enamoramiento que muchas personas hemos percibido alguna vez, si hemos sido afortunados, son el resultado de complejas reacciones químicas del organismo que nos hacen a todos sentir aproximadamente lo mismo, aunque a nuestro amor lo sintamos como único en el mundo.” (sic)

Como dato curioso encontré en wikipedia que el “moco” que botamos al llorar en grandes cantidades, no es realmente tal. Son lágrimas. Yo siempre pensé que salía mucosidad aguada de la nariz porque la cabeza se calentaba y eso “derretía” la secreción nasal (ahora me c*go de la risa por haber pensado eso). Obviamente, en el trayecto también se combina, pero son realmente lágrimas.

Al final, todo accionar de nuestro cuerpo se reduce a químicos. Somos bestias a base de carbono y como tales reaccionamos.

Sabía que debía prestar más atención a la tabla de los elementos químicos.

Il Gran Finale: 10:24 pm

Luigi… El Malchick®